domingo, 8 de marzo de 2009

UN BARÓN VENIDO A MENOS

No puede uno ausentarse mes y medio en un viaje de placer, porque se le suben los enanos a la chepa. Esta es la conclusión que extraigo cuand0 vuelvo, y observo que un barón venido a menos a usado mi nombre para publicar un artículo en internet.
Es por esto que me veo obligado a contar la última anécdota de su vida, en la que las ganas y sus instintos más primarios pudieron más que su fuerza de voluntad.
Como bien dice, se dedica a la trata de blancos, pero por lo visto últimamente lo hace desde casa, engrosando así las estadísticas del absentismo universitario. Para que ustedes lo entiendan: el viernes 6 del presente mes no se vio al barón en "su puesto de trabajo". Todo el mundo se preguntaba: "¿por qué?" Y la respuesta es sencilla: Tuvo que realizar todo el trabajo manualmente y en solitario, a pesar de que la máquina, se rumorea, le funciona muy, pero que muy bien. Tocaba la parte del trabajo sucio, la onanística. Y como era evidente, tras despertarse temprano y cumplir como el mejor de los barones consigo mismo, el sueño apareció repentinamente, y cuando despertó, era ya demasiado tarde... Nadie le vio esa mañana, y a fecha de hoy, nadie le ha vuelto a ver por sus zonas más frecuentadas. Pero yo sé que está ahí, al acecho, cual leona vigilando a su presa, y aparecerá y soltará un zarpazo en el momento más inesperado.

se despide atentamente:

Mr. Justin